20 de abril de 2015

A mi padre



Ruibarbo

Mi madre aseguraba que una taza de ruibarbo
podía curarlo todo, hasta los males de amor.

Mi padre pensaba que un poco de dinero
era mejor que el ruibarbo y el amor
(además podía comprar mucho más que eso).

Cuando yo tenía fiebre o estaba triste
ella me daba ruibarbo.

Mi padre me dejaba algunas monedas.

Cuando ella murió él se metió en su cuarto,
apagó la luz y sentí que lloraba bajito.

Jamás lo había visto hacer esas cosas
y el aire empezó a faltarme.
Toqué la puerta y cuando me abrió
dejé en su mano una moneda.


John J.Junieles