14 de febrero de 2015

Todo el mundo lo entiende, ¿verdad?


No sé si el primer amor te cambia la vida, algo exagerado creo yo, pero el sentimiento nunca muere del todo. Se olvida, pero se recuerda.

Rememorar el primer encuentro, ese momento mágico en el que dos personas se hacen uno, todo a su alrededor se para, no existe. Se ha producido una especie de paréntesis, un signo de interrogación encima de nuestras cabezas... como el de los tebeos. En ese momento no ocurre nada, cruzas cuatro palabras, pero ya te vas a casa con esa persona metida en tu cabeza y hasta el siguiente encuentro, por casualidad, ya no has dejado de pensar en él.

Es así como se escribe un amor en nuestra memoria, así es como empezamos a contarla, recordándo con toda nitidez cada uno de los detalles, llegando incluso a respirar el aire de aquel primer encuentro, su olor, su respiración. Tampoco olvidamos su final, pero eso lo contamos entre lágrimas, con el dolor ya anestesiado.

Es la primera vez que te enamoras, pero ¿qué lleva consigo? ¿porqué siempre lo recordamos? Porque cualquier cosa que hacemos por primera vez es difícil de olvidar, nos deja una marca en el alma y en el corazón. Nos entregamos de una forma desmedida y  pensamos que es la única persona que habrá en nuestra vida. Despertamos a una gran variedad de sentimientos que no habíamos experimentado antes por nadie. Nos sentimos crecidos, plenos, vulnerables, sinceros y dispuestos a entregarlo todo.

Da paso a numerosas sensaciones: la ilusión, la ansiedad por verle, el cosquilleo cuando el momento se acerca, la plenitud sólo por haberlo visto, o la decepción y el dolor por no verlo, el sentido de pertenencia, la desilusión, el enojo incontrolable, la alegría desbordante, todo ello elevado a la máxima potencia, estados de ánimo que hasta ahora desconocíamos.

Si el amor es cualquier cosa menos simple, en su humdimiento lo es todavía más, ¿termina por condicionarnos futuras realaciones?, ¿buscamos parejas que se parezcan a ese primer  amor?, o por el contrario, si la primera relación fue perturbadora, ¿nos blindamos y las siguientes las vivimos recogidos, inseguros y ya no volvemos a entregarnos como aquella vez?, ¿los demás son sólo para olvidar?

Todo el mundo lo entiende, ¿verdad?


Maryflor






En su nombre se unen destinos,
se cometen delitos, 
se hacen locuras,
se rompen promesas y corazones.
El amor se ofrece por un proceio,
se mediga,
se desea, 
se añora,
se intercambia.
Para algunos engorda,
otros se consumen bajo sus embrujos,
a algunos les quita el sueño y el aliento,
a otros vigoriza.
Esta en el aire,
entre las sábanas,
detrás de los cortinados,
sobre los tejados.
El amor atrae,
repele,
sacude,
hunde,
eleva...
El amor a veces , interfiere,
irrumpe,
persigue,
penetra.
Da frutos
y también los quita.
Da alas y también espinas.
Roe, 
consume.
Alivia,
contiene,
inmuniza ¿Cuánto dura el amor?


Victoria Branca