7 de enero de 2016

El hacha y la rosa




Para ti nunca fui mas que un pedazo de mármol.
Esculpiste en el mi cuerpo,
un cuerpo de mujer blanco y hermoso,
en el que nunca vistes mas que piedra
y el orgullo,eso si de tu trabajo.
Jamas imaginastes que te amaba
y que me estremecía cuando, dulce,
moldeabas mi senos y mis hombros,
o alisabas mis muslos y mi vientre.
Hoy estoy en un parque, donde sufro
los rigores del frío en el invierno,
y en verano me abraso de tal modo
que ni siquiera los gorriones vienen
a posarse en mis manos por que queman.
Pero, de todo, lo que mas me duele
es bajar la cabeza y ver la placa:

"Desnudo de mujer ",como otras muchas.
Ni de ponerme un nombre te acordaste


José Pérez Olivares







Escultura de Tamara Bonet