20 de julio de 2014

Escribo lo que no puedo decirte


Hay cosas que no puedo decir en persona, soy incapaz de expresarlas en voz alta. Con muchísima más ternura de lo que soy capaz de demostrarte en la distancia corta, las siento, y mientras las pienso, sintiéndolas, las escribo.

Puedo decirte que te quiero, pero... ¿en qué momento puedo expresar que cuando salgo de la ducha y me seco, siempre me acuerdo de ti... y lo minucioso que eres en todo?
!Cuándo te digo! ¿recuerdas el día, en que por primera vez me senté a tu lado escuchando en silencio tus explicaciones, y nuestras pieles se tocaron?
Por unos segundos fuimos uno.
En qué instante te cuento que... cuando te hablo en voz baja, casi en un susurro, es como si fuera una confesión de mis pecados, y no quisiéra que nadie los escuchara? Sólo tu.
!Cuándo te menciono! que me gusta recorrer tu cuello, el único lugar desnudo y en libertad. Que puedo verte incluso, los puntos negros de tu barba recién afeitada, y distinguir donde te has cortado al rasurarte, imaginar la sangre chorreando, y tus manos frotando con suavidad la herida.
Que cuando dices mi nombre, es como si me bautizaran por segunda vez.

No existe ningún momento ideal para decir todo esto... a no ser que quiera que te sientas incómodo, que pienses que estoy loca, o lo que es peor, que empiezo a desbaratar y hacer el imbécil. Por eso me quedo muda, paralizada, pero sólo por fuera, por dentro soy toda una fiesta y una celebración; escribo posts borboteando amor, en los que digo cosas que jamás te diría en persona, y en persona digo cosas, que jamás escribiría en un post.

Maryflor






Fotografía de Sarah Moon